Arenas del Tiempo

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Una de estas noches te llamare

Una de estas noches, tomare el teléfono, después de dar mil vueltas, como las doy ahora en el teclado. Quizás aunque no lo percibas me ponga un poco de ese perfume que tanto te gustaba…

A lo mejor me coma la ansiedad y en vez de por la noche te llame por la tarde, seguro encenderé más de un cigarro, de esos que tanto detestas y tomaré como siempre un café.

Será seguro una conversación, de las no te quiero tanto…

Ambos saludáremos, casi puedo ver que así será.

Y puedo apostar preguntaremos por alguna cosa en común, preguntare como estas y me dirás que muy bien que todo marcha bien que los chicos crecen y que las ventas van bien.

Como en un juego de ping pon, me devolverás la pregunta: Y tu como estas?

Responderé: Bien

De inmediato recordare lo que odias las respuestas de monosílabos y fingiré como tú, diré que escribo más que nunca y que estoy por terminar más proyectos, que mis hijos también van bien, lo que no es mentira, pero ahora quizás, tengo más tiempo libre del que deseo, y la soledad me hace pasear por los recuerdos, lo que no te diré.

Dirás que a lo mejor un día, nos tomamos un café, y yo diré, que si a lo mejor un día. Ninguno de los dos, pondrá fecha, día u hora, porque nunca será.

Esta es una conversación sin serla, con verdades a medias, con miedos completos, con sensaciones de un pasado que fue y que no regresará. Con muchas cosas que ambos quisiéramos que volvieran, con un espacio para dos que no volverá, simplemente porque ninguno de los dos se atreve a volver a ser, a volver desandar caminos, porque los años pesan, y si la soledad duele, el miedo a intentarlo puede más… y justo así que acabo, el orgullo, …. Él se lo contó a Juan y tú a Pedro y las cosas dejaron de tener camino de regreso, cada uno busco sus caballos blancos, ninguno dio su brazo a torcer, los simple se complicó, lo salvable se hizo inmenso, hasta que en esa nube va y vienes nos perdimos tú y yo.

Nos dolió, dejamos de abrazarnos, de hablarnos, nos ignoramos, como si viviéramos en otros planetas, y yo finjo que tú no existes y tú juegas a que yo tampoco te duelo a ti.

  • Ahh si el café, claro si uno de estos días…
  • Claro cuando te quede bien, gusto en saludarte
  • Igual, llama más seguido
  • Si claro, feliz noche.

Puedo amar sin ser feliz; puedo ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso. Honoré de Balzac