Arenas del Tiempo

Menú Cerrar

Sollozando…

No importa la hora,
reposa al pie del arbol,
mientras solloza y las lágrimas
resbalan sin querer y sin detenerse.

El nudo en la garganta le oprime
es la rabia muda silente…
de  la amargura que el alma invande,
sollozando su corazón continua.

Sobre la sombra del aquel árbol
muchas nubes han pasado
mientras ella ni los ojos ha elevado,
entre sollozo y sollozo,
sólo puede pensar:
Cuánto le ha amado!

Autor: Ananké