Arenas del Tiempo

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Duda o Certeza

Hacia un poco menos de una década que estaba casada y con hijos… demás está decir, que el cobre había llegado al matrimonio después del primer año, no por ello dejo de inventar, luchar y soñar que todo sería como en los cuentos de hadas “con ese final feliz” que había algo por hacer, que todo cambiaría… aunque nada pasaba, y todo era cada día más un infierno.
Por alguna extraña razón no lo reconocía ni para sí misma, ni para el mundo, ella era la principal tapadera, de sus llegadas tarde, el alcoholismo porque ya hoy que llamarlo por su nombre, se las ingeniaba para estirar el dinero para lo más necesario, porque para lo de él sí que sobraba… intento ABC…XYZ…doble Z, se negaba a creerlo, a tirar la toalla, educada con “el amor es para siempre” seguía creyéndole o intentaba hacerlo; lloraba, pataleaba, discutían, pero siempre le perdonaba y le daba una oportunidad tras otra.
En este ir y venir, en este intentar, habían pasado miles de “recetas” poner un negocio juntos ,que solo le había proveído más recursos a él… en fin esta será otra y muy larga historia…
Una mañana él le dijo…
– Mi amor por que trabajas en Bienes Raíces? Así se te distraes un poco mientras yo viajo, (él viajaba de lunes a jueves por su trabajo), será un ingreso más a la casa también y será solo por la mañana, a tu ritmo…
– Mmm, no creo gordo, no conozco a nadie a en el sector, sabes que no me gusta manejar, y …no, no lo creo
Pasó el tiempo y no le volvió a dar vuelta a la idea… Un día la comento con su cuñada y le pareció genial… hasta le ofreció pasarle algunas propiedades y contactos
Siguió pasando el tiempo y nada de que le idea le convenciera.
Por supuesto, él insistía en el tema, y había resuelto la parte que ha no le gustaba, lo de manejar e ir sola (ella no lo sabía pero no creía en ella, tenía baja su autoestima)…
– Mi amor, por qué no te animas? Mira esta Héctor (un amigo de él de siempre, compañero de parranda también) quiere trabajar en Bienes Raíces.
Pasaron un par de semanas, y la propiedad de su tío Francisco, en el sector se puso en venta… Y así empezó, llamo a Héctor, a varias amigas, se fueron sumando propiedades, empezaron a sacar anuncios en el periódico y mostrarlas mientras los niños se encontraban en el colegio.

A los meses, conversaban, sonreirán, tenían éxito,…. Y fundaron su pequeña empresa… en este ir y venir, sin querer las ganas de vivir y ser diferente regresaron.
Mientras en la contraparte, él había conseguido lo que ella no sabía, menos atención y más tiempo para sus aventuras.
Aventuras? Si ella por alguna razón podría aceptar, las limitaciones económicas, y el alcoholismo, pero la infidelidad NO!
Y allí empezó todo… llamadas telefónicas
– Sabe con quién está su marido ahora?
Hizo lo que nunca pensó que haría… empezó a averiguar…
Abrió un estado de cuenta…
Hoteles, restaurantes, etc.
No había duda. Repaso el listado de número de teléfono, no había duda.
Pregunto a Héctor, mientras visitaban una propiedad… se puso tinto, y le dijo que no sabía nada.
Claro no podría decirle, pero se puso tinto.

Ahora tenía una nueva cosa en su vida, una sed insaciable por saberla verdad.
Basto tan solo un mes, y en el funeral de su suegra, en un arranque “no se que????”, él le dijo, mire el carro que viene que atrás, es ella. Siempre ha estado en mi vida desde que éramos novios, ella y unas más.
Guardo silencio, no esperaba este baldé de agua fría, la duda es una cosa, pero la certeza es otra.

Ananké, Recordando como llegue a mi destino

 

PD. Y me dije: “No volveré”

 

No Voveré

Cuando lejos me encuentre de ti
Cuando quieras que yo este contigo
No hallaras un recuerdo de mi
Ni tendrás mas amores conmigoY te juro que no volveré
Aunque me haga pedazos la vida
Si una ves con locura te ame
Ya de mi alma estarás despedidaNo volveré
Te lo juro por Dios que me mira
Te lo digo llorando de rabia
No volveréNo parare
Hasta ver que mi llanto a formado
Un arrollo de olvido anegado
Donde yo tu recuerdo ahogare

Fuimos nubes que el viento aparto
Fuimos piedras que siempre chocamos
Gotas de agua que el sol reseco
Borracheras que no terminamos

En el tren de la ausencia me voy
Mi boleto no tiene regreso
Lo que tengas de mi te lo doy
Pero yo te devuelvo tus besos

No volveré
Te lo juro por Dios que me mira
Te lo digo llorando de rabia
No volveré

No parare
Hasta ver que mi llanto a formado
Un arrollo de olvido anegado
Donde yo tu recuerdo ahogare