El Futuro de Cuba

El régimen del castrato totalitario va a ser liquidado por fuerzas internas en el país con la participación de iniciativas desde el exilio, y ese hecho no va a demorar mucho, probablemente este mismo año. Será substituido por el gobierno constitucional que manda el artículo 149 de la Constitución democrática vigente de 1940, con el apoyo de organizaciones actualmente en Cuba y en el exilio. Este gobierno se limitará a realizar las labores de emergencia que requiere la depauperada situación del pueblo en cuanto a alimentación, trabajo, y demás factores de primera necesidad, y se dará de inmediato a la tarea de restablecer las instituciones que determina la misma Constitución, comenzando por el poder judicial independiente. La prioridad mas importante será la que acometeremos en organizar las bases para las elecciones nacionales que se convocarán dentro de los primeros tres meses de ejercicio de la función rectora del estado, para que bajo la estructura jurídica de nuestro código electoral de 1943, se organicen las formaciones políticas que han de contender cuando se celebren elecciones nacionales a los 18 meses de ser convocadas, y donde el presidente provisional no participará como candidato en acatamiento de la disposición de la carta magna.

LAS OTRAS ACCIONES DEL GOBIERNO

Paralela a esta principal prioridad y de inmediato, el gobierno provisional dejará en libertad a todos los presos políticos que se hallen encerrados por la tiranía, la restructuración de la jurisdicciones territoriales del país restableciendo las 6 provincias constitucionales, desmontará y eliminará los órganos represivos como la llamada Seguridad del Estado (totalitario) emprenderá la tarea de substituir todos los símbolos externos del comunismo por los tradicionales de la democracia, como restablecer los edificios públicos en sus funciones originales como son el Capitolio Nacional, sede del poder legislativo electo por el pueblo cubano, el palacio presidencial, sede del ejecutivo, y demás que lo requieran, así como los uniformes de las fuerzas armadas y de orden publico y otros, para librar la población del recuerdo amargo de estos fatídicos 52 años de control del país por quien no es otra cosa que un verdadero orate, un ser completamente anormal con una aberración de personalidad enferma al poder absoluto, y que con su actuación desequilibrada y prepotente pudo doblegar a un círculo de sumisos débiles mentales sin capacidad de criterio propio, o simplemente interesados en el disfrute del poder, que lo ayudaron incondicionalmente a triunfar, y desde ese triunfo dar rienda suelta a su locura para hacerle posible la destrucción que ha enlutado, y parcialmente destruido y rebajado, a la sociedad cubana tradicional.

Sabemos que existe el pensamiento en muchos cubanos de que va a ser sumamente difícil la reconstrucción del país, por el daño sicológico que padece gran parte de la población al haberse formado en un ambiente inferior y bajuno, de irresponsabilidad, “viveza” y chabacanería “chusmona” que han propiciado los malvados castristas. Reconocemos que tal condición existe y que afecta a un substancial porcentaje de la población, que no tiene culpa de ser así, porque fueron otros los que forzaron el ambiente que los llevó a criarse y desempeñarse con esa pobre calidad cívica y humana. Pero también sabemos que el pueblo cubano posee una inteligencia, y una rapidez mental que lo hace poder adaptarse a nuevas situaciones, como sucedió con las del Mariel y otras, que después de un corto tiempo, prácticamente todos se adaptaron y muchos han sido triunfadores en este sistema de libertad económica y respeto por el cumplimiento de las leyes.

Me consta la excepcionalidad del pueblo cubano después de haber vivido en 33 ciudades de 11 países en 4 continentes, y haber tenido la oportunidad de dirigir organizaciones de negocios de enormes y conocidas corporaciones e instituciones multinacionales, y lidiado con gentes de muchas partes, incluyendo las mas desarrolladas. Estamos seguros que los cubanos de intramuros, una vez que tengan un gobierno provisional que de el ejemplo de seriedad, honestidad, preocupación sincera y evidente por el bienestar de la ciudadanía y que cumpla y haga cumplir ESTRICTAMENTE las leyes que aseguran las garantías individuales de todos, incluyendo la de libertad de empresa para que cada persona esté libre de emprender la iniciativa que desee, y ser DUEÑO de lo suyo, sin depender para nada de ningún gobierno, nuestro pueblo responderá como un solo hombre en un corto plazo, y se dedicará a esforzarse para alcanzar, para ellos y sus familias, el bienestar que el nuevo sistema de libertad, democracia y libre empresa les brinda. No pasarán más de unos cuantos meses para que nuestra población asimile
la nueva realidad y adapte su mente y conducta a ella.

Son muchas las cosas que podemos y tenemos que hacer los cubanos para levantar la patria de todos, algo que ya hicimos con creces antes del bolchevismo del castrato, regidos por la misma constitución del 40. Esta vez, estoy seguro, con el potencial que tenemos también en el exterior y las experiencias de miles de cubanos en todo el mundo, no solo llevaremos a Cuba a su status anterior, sino que lo superaremos sin límites. Con todo y a pesar de todo, somos un pueblo excepcional, y las aguas siempre, tarde o temprano, cogen su nivel.

por: Dr. Rodolfo Nodal y Tarafa
Presidente; Gobierno Constitucional Cubano en el Exilio