Comunistas Disidentes vs. Verdadera Oposición

Payá es comunista, porque solo a un redomado marxista se le ocurre apoyar lo que los voceros del castrato denominan falsamente “constitución” de 1976. Ese mamotreto marxista impuesto unilateralmente por la fuerza de un régimen inconstitucional e ilegítimo, y que pretende consagrar todas las atrocidades cometidas por el castrato hasta esa fecha; asesinatos, prisiones, confiscación de bienes legítimamente adquiridos bajo la ley cubana vigente entonces, abusos de todo tipo, y además, que pretende excluir al exilio histórico adonde reside la flor y nata de la verdadera y también histórica oposición INSURRECCIONAL al régimen; ex miembros del clandestinaje que nos jugamos la vida una y mil veces en territorio de la patria, ex prisioneros políticos que tuvieron la suerte de salvarse del paredón que funcionaba a diario en la Cabaña y la desgracia de caer en manos de las fuerzas represivas y cumplir terrible prisión. Todos los que fuimos miembros de la Brigada 2506, los combatientes de las organizaciones insurreccionales con un historial de sacrificios y martirologio que honra a la memoria de nuestros héroes, los bravos alzados del Escambray y de otras zonas de la isla.

Todo esto pretendió ignorarlo el comunista Paya, como también lo ignoran y pretenden substituirlos y substituirnos en la vanguardia de la oposición, los comunistas “disidentes’ como Paya, que no son opositores ni mucho menos, sino PALAS del régimen siguiendo una hábil estrategia ideada por éste para desviar la atención a la Inexistente “oposición pacífica” de la que en Cuba prácticamente nadie ha oído hablar, y que solo consiste en redactar papelones de blablabla y hablar por radio y TV a los programas en Miami, muchos de los cuales están en manos de cipayos traidores que sirven el interés del extranjero poderoso para distraer a la masa ingenua e in preparada haciéndoles creer que por ahí hay solución, y de esa manera hábilmente quitándole apoyo a cualquier esfuerzo insurreccional, único que puede derrotar a un régimen de fuerza de la calaña barbárica de la chusma gobernante en Cuba.

Y ni hablar del “disidente pacifico” Sánchez Santacruz, agente condecorado por la organización represiva del castrato, que por cierto viene a Miami casi mensualmente a chequearse con su urólogo, o la comunista Laura Poyán, que decidió dar marcha atrás y ubicarse como “dama de blanco” cuando se olió que en ese grupo habría dinero que recoger del que les envían las organizaciones cipayas que se dicen “Resistencia”, y que reciben dinero abundante del aparato estatal norteamericano para mantener la falsa ilusión de “oposición” …lo mismo la Marta Beatriz Roque, el Vladimiro, el ex coronel del ejercito Fariñas y toda esa retahíla de propagandistas marxistas disfrazados de oposición al régimen que sirven, y que aun si fueran sinceros, como hay algunos fuera del grupete antes mencionado, que si parece que lo son, están equivocados de método y desde luego, no se pueden NI REMOTAMENTE COMPARAR nunca con los miembros de la oposición insurreccional que aún están en Cuba, o los que lucharon antes o todavía residimos en el exilio, como Tony Cuesta, Héctor Fabián, los hermanos Novo, Felipe Rivero, el Cdte. Nino Díaz, el Cdte. Víctor Mora,

el Jefe del Escambray Cdte. Evelio Duque, Andrés Nazario Sargén, Santiago Álvarez, Oswaldo Mitatt, Luis Posada Carriles y tantísimos otros.

A continuación reproducimos parte de un valiosísimo escrito que recoge la presentación que hizo recientemente en un acto cubano el ex combatiente del clandestinaje y ex preso político Tomas Fernández-Travieso:

“CLANDESTINAJE Y PRESIDIO POLÍTICO. La resistencia interna y las prisiones políticas cubanas. Hace dos meses se cumplieron 50 años del desembarco por Bahía de Cochinos. La prensa, merecidamente, recordó y recogió testimonios de esos patriotas que intentaron terminar con el castrismo en Cuba pero… poco o nada se oyó del clandestinaje ni de los también 50 años del fusilamiento de hombres de la talla de Virgilio Campanería, Alberto Tapia Ruano, Rogelio González Corso (“Francisco”). Manuel Lorenzo Puig (Ñongo), Eufemio Fernández, Mingo Trueba y muchísimos más. Haciendo un poco de historia: El plan original de los cubanos, conjuntamente con el gobierno de los Estados Unidos, era entrenar a una brigada de hombres que se infiltrarían en la isla para fortalecer la Resistencia y derrocar al régimen castrista. Luego se convirtió en un plan de invasión que básicamente desembarcaría en un lugar lejano a La Habana para unirse a las guerrillas existentes en las montañas del Escambray o de la Sierra Maestra y formar un gobierno provisional que pudiera ser reconocido internacionalmente. En 1960, en las montañas del Escambray había cerca de 10 mil hombres alzados, la mayoría proveniente del Ejército Rebelde que derrocó a la dictadura de Batista. En la Sierra Maestra, había dos frentes guerrilleros con más de tres mil hombres coordinados por el Movimiento 30 de Noviembre y el Directorio Revolucionario Estudiantil. En otros puntos de la Isla había otros focos guerrilleros. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos dio un cambio final para desembarcar, ignorando los esfuerzos y las posibilidades de la resistencia. Hablemos ahora de la Resistencia. La Resistencia contaba con aproximadamente 200 mil hombres y mujeres en la clandestinidad, a lo largo y ancho de la Isla, distribuidos entre las distintas organizaciones revolucionarias: el Directorio Revolucionario Estudiantil (DRE) al que yo pertenecía, el Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), la Democracia Cristiana, el Movimiento 30 de Noviembre, Rescate, Unidad Revolucionaria y otras más. Los grupos colaboraban con las necesidades del otro. No estábamos en competencia; todos teníamos una meta común. El clandestinaje era el encargado de educar a la población en la realidad del castrismo y las razones para luchar contra el sistema. Era nuestra labor organizar la resistencia en toda la Isla preparándonos para, conjuntamente con la llegada de la invasión, tomar ciudades, volar puentes, lanzarnos a la calle. Se organizaban grupos, se hicieron huelgas estudiantiles, se identificaban casas de

Seguridad para esconder a los que ya estaban “quemados”, o sea, a punto de caer presos o fusilados, se reclutaban nuevos miembros entre los que se encontraban milicias completas dispuestas a pasarse para la oposición en el momento de la invasión, se arriesgaba la vida recogiendo armas transportadas hasta playas cubanas y escondiéndolas, realizando sabotajes a la estructura militar del gobierno. Nos entrenábamos militarmente con el fin de desarticular el movimiento de tropas cuando se produjera el desembarco y crear varios focos insurreccionales en las ciudades, especialmente en la capital. Los grupos de infiltración compuestos por miembros de la brigada entrarían primero, y de hecho ya estaban en Cuba antes del 17 de abril, para colaborar en la coordinación del desembarco. Durante el clandestinaje se vivía intensamente; la captura significaba la muerte o, al menos, una prisión indefinida. Corría la misma suerte el que escondía a algún “señalado” en su casa. Y ni hablar del que capturaban trasladando o escondiendo armas. Nos jugábamos la vida a diario. La vida no valía mucho en esos momentos. La brigada fue traicionada. El clandestinaje fue traicionado. Cuba fue traicionada. El clandestinaje se desarticuló totalmente y el gobierno se dedicó a pescar en río revuelto y llenar las prisiones, en las que estuvimos muchos años, tantos que suena a irreal. En esos primeros años cayó lo más puro de nuestra juventud cubana.”.

Esto que escribe el ex combatiente Fernández-Travieso sobre el clandestinaje, es exacto, como lo vivimos en carne propia cuando actuábamos como miembros de la Dirección Nacional clandestina del Frente Nacional Democrático Triple A, que dirigía ese gran cubano que fue el Dr. Aureliano Sánchez Arango. Eso si fue oposición, esos si fueron riesgos que a veces se estuvo a minutos de ser capturados por la represión con evidencias que nos hubiesen costado la vida, sin la menor duda, en los tiempos que corrían; no me vengan con la cosa esta falsa de BLA BLA a título de “héroes” porque les den unos cuantos pescozones y los guarden un tiempo para que ganen credibilidad fuera de Cuba, y proclamando propagandísticamente que están “sufriendo los rigores” del régimen dentro de la isla, y muchos viviendo del dinero que les mandan los cipayos del poder extranjero en el exilio, y que ahora proclaman que “todos somos resistencia” desde sus cómodas, y hasta lujosas, canonjías viajeras con dólares del poder extranjero. ¡¡¡ NO !!! La verdadera y única resistencia es la que dice “TODOS SOMOS INSURRECTOS”, y esa es la que en definitiva nos dará la libertad con dignidad, con sincero amor a nuestra patria, y con total independencia cubana para reconstruir a la gran nación que fuimos y seremos.

por el Dr. Rodolfo Nodal y Tarafa
(Presidente Constitucional de la República de Cuba. Por mandato del Art. 149 de la legitima y legalmente vigente Constitución Democrática de 1940.)